Las ventajas son bastantes y de gran importancia.
En primer lugar, debemos destacar la posibilidad de alojar ilimitados dominios, subdominios y usuarios dentro de un servidor virtual (según los recursos que tengamos contratados en nuestro SV), sin coste añadido, salvo el coste de las tasas del registro de un dominio nuevo.
Igualmente importante es la mayor disponibilidad de recursos:
- Dirección IP propia
- Servidores de nombres propios para nuestro servidor (ns1.midominio.com)
- Configuración personalizada de todas las aplicaciones (phpmyadmin, openwebmail, etc.)
- Acceso al root del servidor mediante Secure Shell
- Panel de control IspManager del servidor virtual que permite gestionar todos los dominios conjuntamente o de forma individual, por dominios o por usuarios.
En definitiva, un servidor virtual no sólo es recomendable por la mayor disponibilidad de recursos de transferencia o espacio de alojamiento, sino, principalmente, por su mayor autonomía y flexibilidad a la hora de gestionar numerosos dominios. (Especialmente recomendado a partir de 6 dominios).
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